By Lourdes Toussaint, KF13, Mexico

Access to credit, even on a small scale, can have a transforming effect on human lives. With this argument, Dr. Muhammad Yunus, the pioneer of microcredit and the founder of Grameen Bank, proposed that credit should be a human right. Yunus states that everyone should have access to credit without discrimination. His rationale is that when poor people have access to loans they are given the opportunity to launch businesses and lift their families out of poverty.

Dr. Yunus’ philosophy can be summarized with the term “financial inclusion”. This means providing financial services at affordable costs to the entire population, so that everyone can have access to credit, savings, insurance, and payments.

According to the Center of Financial Inclusion at Accion International, it is estimated that in Mexico 45% of households are completely excluded, meaning that they are not using any single formal service. Another 50% of households are using the system in a limited way with access to only one or two services, and just 5% of the country reports using savings, credit and insurance. Only 26% of all the Mexican households use credit services. The groups that are mostly excluded from financial services are the rural, the poor and the informal businesses. Microfinance institutions play an important role in reaching people who are not served by the traditional banking system.

The lending group "Mujeres Emprendedoras" (Women Entrepreneurs) of Credituyo, celebrating the end of a successful loan cycle.

Microfinance in Mexico has had a very significant growth in the last ten years. According to ProDesarrollo, a microfinance network in Mexico, they are currently serving over 2 million people, of whom 79% are women and 62% live in rural areas. Still, there are multiple barriers that prevent the expansion of financial inclusion in Mexico and the consolidation of financial services as a human right. Some of these barriers are: constrains in infrastructure, lack of quality services, and consumer protection, financial education, unreliable statistical data, and the high transactional costs of delivering small-scale financial services across large geographical areas. As an example, the total annual cost of credit (CAT), which includes interests and commissions, when borrowing in Mexico is around 53% for a commercial loan and 75% for a popular sector loan. In simple terms, borrowing in Mexico is expensive. It will have to become more affordable by reducing costs through increased efficiency, technology and competition.

If financial services were available to all Mexicans it would give millions the tools to better manage their lives and economic activities. Home improvement loans, educational loans, and health insurance, can help make major differences in the lives of the bottom half of the population. More importantly, it will transform Mexico into a more fair and just country that provides equal opportunities to all its citizens.

Join Kiva and Para Mexico to support financial inclusion in Mexico.

Lourdes Toussaint is a Kiva Fellow in Monterrey, Mexico working with Credituyo, a new partner of Kiva in Mexico!

¿Son los Servicios Financieros un Derecho Universal?

El tener acceso a créditos, aun cuando sea a pequeña escala, tiene un efecto transformador en las vidas de las personas. Bajo este argumento, el Dr. Muhammad Yunus, el pionero del movimiento global de microcréditos y fundador del Banco Grameen, propone que el acceso al crédito debe ser un derecho universal. Yunus afirma que todas las personas deben de tener la posibilidad de accesar a créditos sin discriminación alguna y así, abrirse un camino de oportunidades para emprender negocios y ayudar a mejorar las condiciones de vida de sus familias.

La filosofía del Dr. Yunus puede resumirse con el término “Inclusión Financiera”. Lo que significa proveer a toda la población de servicios financieros a un costo accesible, para que así todos tengan acceso a créditos y otros servicios como ahorro, seguros, y pagos.

El Centro de Inclusión Financiera de Accion Internacional, estima que en México el 45% de los hogares están completamente excluidos, esto quiere decir, que no usan ningún servicio financiero formal. Otro 50% de los hogares usa el sistema de forma limitada, con acceso a uno o dos servicios y, únicamente el 5% del país, reporta usar los servicios de ahorro, crédito y seguros. Solamente el 26% de la población mexicana es apta para tramitar créditos, abriéndose así una brecha enorme entre los servicios financieros y el resto de la población, siendo los más excluidos aquéllos que viven en áreas rurales, los de bajos recursos y los que cuentan únicamente con negocios informales.  Es justo aquí donde las insitituciones microfinancieras  juegan un papel muy importante en acoger a las personas que no son atendidas por el sistema de banca tradicional.

Maria Angeles del grupo "Las Carabelas", recibió un microcredito en Credituyo para poder surtir su tienda de abarrotes.

Las microfinancieras en México han tenido un crecimiento significativo en los últimos 10 años. De acuerdo con ProDesarrollo, una red nacional de microfinancieras, estas instituciones dan servicio actualmente a más de 2 millones de personas, de las cuales el 79% son mujeres y el 62%  vive en áreas rurales. Aún así, quedan todavía muchas barreras por superar en este camino hacia la inclusión financiera y la consolidación de los servicios financieros como un derecho universal, como son: una inadecuada infraestructura, falta de servicios de calidad y de datos estadísticos confiables, educación financiera, protección al consumidor y los altos costos que vienen de proveer servicios financieros de pequeña escala a grandes áreas geográficas.  Por ejemplo: el Costo Anual Total (CAT) en México de un crédito, el cual incluye intereses y comisiones, es de alrededor de 53% para un préstamo comercial y 75% para un préstamo en el sector popular. En términos simples, pedir préstamos en México es muy caro. Estos tendrán que llegar a ser más accesibles mediante la reducción de costos por el uso de mayor tecnología, eficiencia y competencia.

Hacer accesibles los servicios financieros a todos los mexicanos, daría a millones de personas las herramientas necesarias para manejar mejor sus vidas y sus actividades económicas. Los préstamos para mejoras de vivienda,  educación y los seguros médicos, logran hacer una gran diferencia en las vidas de la población de más bajos recursos. Esto ayudaría a reducir los gastos del gobierno y de las organizaciones no lucrativas en servicios sociales; y más importante aún, logrará transformar a México en un país más justo que provee de oportunidades equitativas a toda su gente.

Unete a Kiva y a Para Mexico para apoyar la inclusión financiera en México.

Lourdes Toussaint es una Kiva Fellow en Monterrey, México, trabajando con Credituyo, un nueva institución socia de Kiva en México!


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